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lunes, 18 de marzo de 2013

¿Por qué Amanda Lear?


Amanda Lear, un cantante transexual, aparentemente nacido en Indochina, fue el segundo amor de Dalí, tras Gala, y durante un tiempo se dudó si terminaría abandonándola para vivir con él (o "con ella", o "con ello"...). ¿A qué se debía esta atracción irracional de Dalí hacia Amanda? Es simple: para Dalí la imagen perfecta de la sexualidad era el andrógino (Dalí conocía y había leído la Metafísica del Sexo de Julius Evola en donde éste autor explica el mito platónico del andrógino), el ser mítico que poseía los dos sexos. De esa "unidad" derivaba su extraordinario poder. Los dioses del Olimpo, preocupados porque un día la raza andrógina pudiera amenazarlos, los castigaron separando ambos sexos. Así nacieron hombres y mujeres (la "dualidad"). De ahí que para reconstruir su unidad originaria ambos géneros busquen estrecharse en el abrazo sexual. Dalí consideraba que el andrógino era un ser angélico y había llegado a esa conclusión también a través de sus lecturas sobre alquimia y tradición hermética: para alcanzar la piedra filosofal había que crear el "Rebis" (Rex-bis), es decir, conquistar e incorporar la naturaleza femenina. En los años 60, cuando Dalí conoció casualmente a Amanda Lear, apenas había transexuales hormonados. Así que el encuentro causó una honda sensación en Dalí quien, a partir de entonces, buscó la compañía y proximidad de Amanda. Fue su segundo gran amor. En Dalí entre Dios y el Diablo explicamos ampliamente cuáles fueron las relaciones entre ambos, cómo se cortaron, en qué se sustaban y que desembocadura tuvieron. [En la foto, Dalí pintando a Amanda Lear desnud@ y, por tanto, comprobando la realidad de su "secreto"]

domingo, 17 de febrero de 2013

María de Naglowska: amiga de Gala e inspiradora de la magia sexual...



En el París de los años 30, una mujer se recogía en una iglesia de Montparnasse, pero en la noche daba cursos sobre magia sexual. Era conocida como “la Sacerdotisa de Lucifer”. Se llamaba Maria de Naglowska. Discreta, pero extremadamente influyente, fue sin duda la gran difusora de la magia sexual en el siglo XX. En nuestra obra DALÍ ENTRE DIOS Y EL DIABLO, responsabilizamos a la Naglowska de influir en las concepciones de la pareja Gala-Dalí sobre magia sexual... Esta es la vida de la que fuera llamada "sacerdotisa de Lucífer".
María de Naglowska nació el 15 de agosto de 1883 en San Petersburgo. Era hija del gobernador de Kazan, el general Dimitri de Naglowski que en 1895 resultaría envenenado por un nihilista. A la edad de 12 años quedó huérfana. Su tía la matriculó en el instituto Smola para jóvenes aristócratas. Allí culminó brillantemente sus estudios. Durante ese tiempo, según su propia confesión, contactó con la secta de los Khlistis a la que pertenecía Rasputín y cuyos ritos incluían técnicas de magia sexual. Ese fue el primer contacto con la doctrina que absorbería toda su vida.